Recordando momentos previos a la travesía.

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Pedaleando por Garin con Santy, mi nieto.
Pedaleando por Garín con Santiago, mi nieto.

 


 

Todo parece un sueño, hace un poco se aprobó realizar la travesía. Se me va a cumplir un sueño que demoró mucho en llegar pero llegó. y me habían dicho que era imposible y lo imposible solo tarda un poco mas.

Ya está hecho un plan con un itinerario bien detallado. Salimos rumbo a La Quiaca el 1° de Noviembre. Hay prepararse físicamente y preparar el equipo necesario para esta gran travesía. Por donde empezar? Bueno, lo principal es la bicicleta. tiene que ser una rutera o también llamada de pista. La mía esta tirada en el fondo de casa toda oxidada, seria bueno poder conseguir una nueva, pensaba.

Al ir a una entrevista en la FM Lider 98.9 de Ingeniero Maschwitz, pasamos con mi hijo Gabriel por una bicicleteria  de primer nivel llamada 11 a Fondo que nos quedaba de paso. Aprovechamos y preguntamos algunos precios de bicicletas de pista nuevas y bien livianas, costaban $50000 aproximadamente (Z-Works, Specialized, etc.). No contábamos con ese dinero. La bici nueva era otro sueño que teníamos, pero este no llegamos a conseguirlo. Ahí mismo averiguamos una similar pero usada  rondaba los $25000, que tampoco contábamos con ese dinero. y no quedó otra que repara la mía, que estaba vieja, pero en buen estado y con varios kilómetros encima. (Unos 6000 km aproximadamente).

Lo primero que hice con mi bicicleta fue desarmarla y enviar a pintar el cuadro en la Bicileteria Oscar, en el barrio de donde vivo en Maquinista Savio. En dos semanas estuvo lista y armada. Quedó re linda y salí a dar unas vueltas por Garín para probarla. Fui con Florencia, mi hija, y mi nieto Santiago.

Faltaban varios elementos esenciales para poder realizar la travesía y nos pusimos en campaña para poder conseguirlos. Algunas cosas que nos faltaban eran el casco, (conseguimos uno usado prestado), una buena cámara tipo deportiva o GoPro (esta cámara nos prestó un amigo de Escobar). Lo que si pudimos comprar fue cámaras y cubiertas nuevas para la bicicleta de pista.

Otro tema a resolver era el de La MotorHome (Casa rodante), que iba a transportar el equipo necesario, alimento, etc. No estábamos consiguiendo el combustible para poder cubrir todo el recorrido desde La Quiaca a Ushuaia, las cubiertas para este mismo transporte y todas las necesidades básicas para el transporte y todo el equipo que me acompañaría. Hasta ahí eramos Alfredo Pico y Silvana, su esposa.

No conseguíamos ninguna aseguradora que me brinde seguro de vida y tampoco quien pudiera acompañarnos para sacar fotos y hacer vídeos e ir cargando contenidos al sitio web (www.todosxunaescuela.com) y las redes sociales(Fb: facebook.com/todosxunaescuela y Tw. @todosx1escuela).

Mientras tanto seguíamos promocionando este gran proyecto en las radios y diarios locales. También teníamos fecha para una entrevista con un periodista deportivo de Clarin.com (David Filier) para fines de Octubre.

 Para todo esto mi esposa, Marta, todavía no me daba permiso para viajar y eso me preocupaba bastante. Una tarde al llegar de trabajar entré a casa y vi en el sillón grande, que tenemos en casa, mucha ropa preparada. Y yo me preguntaba… ¿Y esto que será? había dos posibilidades, o me estaban echando de casa o me estaba dando autorización para realizar esta gran travesía. Mi esposa me dijo: si es lo que a vos te gusta y te hace feliz, te voy a dar permiso. ¡Qué sorpresa tan agradable! No se como expresar lo que sentía en ese momento.  Se me mezclaba alegría con ansiedad y preocupación.

Tenia muchas cosas para preparar para el viaje, sin contar que debía estar entrenando y no lo podía hacer ya que estaba atrasado con un trabajo y no lo me era imposible terminar en el tiempo que tenia planeado. mientras trabajaba soñaba que pedaleaba por las rutas Argentinas.

Dos semanas antes de salir me llama Alfredo Pico, mi amigo que nos iba a acompañar con el motorhome. Me hablaba de que tenia que decirme una noticia no tan buena para mi. Me dijo: -“No voy a poder acompañarte en este viaje”- Me bajoneó mucho esta noticia. Alfredo me comentaba que no le gustaban algunas cosas sobre este sueño de #todosxunaescuela. Lo escuché por un rato largo. Yo lo conocía bien a Alfredo, muy bien lo conocía.  Sabia que no me iba a dejar solo. Yo le dije que no se preocupe y el me decía: -“¿Qué vas a hacer si yo no te acompaño?”-. Mi respuesta fue: “Aunque sea solo voy a realizar esta aventura”, la de recorrer el país desde La Quiaca a Ushuaia en bicicleta.

Esta charla duró un largo rato, Alfredo se fue calmando de apoco y antes de cortar esta llamada telefónica me dice: -“¿Cuando saldríamos para La Quiaca? ¿Tenes una fecha aproximada?. Con estas preguntas mi amigo me daba a entender que me acompañaría como sea. se iban solucionando las cosas. “Un amigo es siempre afectuoso, y en tiempos de angustia es como un hermano”.

Pasaba el tiempo y aun no conseguía el seguro de vida. Nadie quería asegurarme por la edad (67 años), y por los peligros que conlleva pedalear por las rutas nacionales. La buena noticia que tuve fueron los resultados de los estudios médicos que me hice en un chequeo general y decía que gozaba de buena salud, solo restaba entrenar un poco mas.

ya conseguimos una bicicleta moutain bike que hasta ahora no teníamos. Esa bici nos presto mis sobrino Joél Martinez, que nos iba a servir para recorrer mas de 100 km por las rutas de nuestra patagonia y al pasar por Chile que son totalmente de ripios.

Los amigos de las Iglesias Adventista de la región (Zarate, Campana, Escobar, Maschwitz y Maquinista Savio), nos estaban juntando alimentos para tener durante todo el trayecto de la travesía.

Así lentamente, paso a paso, todo se iba acomodando para lograr este proyecto….

Esto es solo el comienzo de una gran historia.

Ramón Aquile Verón.